domingo, 26 de abril de 2015

Análisis del sistema y la alternativa Nacional-Anarquista





Son tiempos de supuesta crisis económica "oficialmente" hablando, pero de lo que  realmente es "a la práctica" la estafa, expolio y el saqueo del pueblo europeo y en particular que es lo que nos toca, del pueblo español, diseñado por el régimen capitalista y ejecutada a manos de un buen puñado de financieros que actúan a nivel mundial y, algo que el pueblo o la masa no se terminan de mentalizar, son quienes verdaderamente manejan los hilos tras el telón de los partidos políticos quienes tienen la misión de poner la cara "amable" y ser la marca que llegue a ese primer objetivo potencial, que es el votante o mejor podemos llamarlo el "consumidor" electoral que sea embaucado por la marca y su despliegue de publicidad, falsas promesas, etc

Son tiempos en los que también nos toca presenciar como esta gigantesca multinacional que se autodenomina "Unión Europea", pretende dictar los destinos de todos nosotros y como "nuestro" servil desgobierno "popular"  obedece con suma y ciega lealtad, sin en absoluto rechistar, representando y ejecutando así los más codiciosos y oscuros intereses y objetivos del poder mundial en nuestro país en particular y en el resto del "globo" en general.

Se realizan "inyecciones" brutales de dinero público (el dinero de todos) a las arcas de las entidades parásitas banqueras-financieras con el fraudulento argumento de que así se reaviva la economía española, pero la evidencia tiempo después es que no influye en absoluto al bienestar de la economía social o al fluir de los créditos a las pequeñas y medianas empresas, como así se nos dice que era el objetivo de estas "inyecciones"; en conclusión: es un fraude, es una estafa, y esta se traduce en pensiones vitalicias multimillonarias para los dueños o altos ejecutivos de estos bancos como acaba de ser el caso de Alfredo Sáez, consejero-delegado del Banco Santander y sus "flamantes" 88 millones de euros o los 33.000 euros que la ha reportado de beneficio en su primer mes de "trabajo" a Belén Romana, al frente del "banco malo". Mientras esto sucede, sectores tan fundamentales como la sanidad y la educación son sometidas al punto de mira de este capitalismo salvaje y se producen brutales "recortes" (mejor denominarlos como "robos") de presupuesto y personal en estos sectores, entrando también en escena la amenaza de la privatización y posterior intrusismo y negocio de diferentes empresas y cajas.

A la vez, la política de desahucios se agudiza y bajo este régimen capitalista, en el que los banqueros son emperadores,  no existe la ética ni la consideración con esas familias con hijos, personas discapacitadas o de avanzada edad que no pueden hacer frente al pago de las hipotecas de sus casas, siendo desalojadas de las mismas; desalojadas por no hacer frente a créditos abusivos concedidos por entidades presuntamente privadas como lo son las entidades bancarias, pero siendo dichos desalojos  materializados por la perfecta materialización que ejecutan las fuerzas de seguridad del estado que deberíamos suponer son "públicas" y garantes "de los derechos y libertades" de los ciudadanos (constitución española) pero que lo son en realidad de un estado que  gobierna a través de los mercados amparando y protegiendo las políticas, actuaciones, estatutos y beneficios de estos.

Quiero en mi nombre y el del movimiento nacional anarquista español mostrar mi apoyo y gratitud a todos esos luchadores que no dejan solas a las personas en situación de grave riesgo por el impago de la hipoteca y a quienes trasladan una labor de denuncia permanente ciudadana a mismos los lugares de "placidez" y ocio de los acomodados políticos responsables de esta situación; aunque por otra parte debemos mostrar y mostramos nuestro desacuerdo, aunque respetamos, con los movimientos presuntamente populares que desde Mayo de 2012 han ido apareciendo en Madrid y otros tantos puntos del estado, así como también somos escépticos con las alternativas políticas existentes y que se ofrecen o erigen como oposición al régimen capitalista , y somos y debemos ser escépticos no por capricho o por desconfianza con algunas o bastantes de estas alternativas, no es el caso. Somos escépticos por nuestra natural posición frontal ante el sistema y porque este (el sistema) se encarga bien de proteger todos sus aparatos, y entre ellos el electoral, para evitar que cualquier opción revolucionaria ( cualquiera sea su aspecto ideológico) pueda penetrar en su cuerpo corrupto y combatirlo desde dentro. Prueba "de fuego" de todo esto es la última e importante modificación de la ley electoral que entró en vigor y se ejecutó con motivo de las últimas elecciones generales celebradas en territorio español, en la cual se obligó a los partidos políticos "sin representación parlamentaria" que quisiesen concurrir a las elecciones,que debían obtener un número determinado de "avales", según provincia y población, es decir, los militantes de los partidos "pequeños", que no reciben ningún tipo de subvención ni apoyo económico del exterior que no sea las mismas propias aportaciones y cuotas de sus propios militantes y simpatizantes-  en la inmensa mayoría de los casos, personas trabajadoras, en situación de desempleo o estudiantes, con limitados recursos-   debían "mendigar" mesa a pie de calle o puerta por puerta, las firmas (con sus correspondientes nombres y apellidos y número de DNI adjuntos) de todos aquellos ciudadanos que se identificasen con X partido y/o estimasen que este X partido tenía derecho a participar en las elecciones. Toda una auténtica agresión y obstáculo a  los derechos más elementales (según el sistema) de los ciudadanos a poder tomar parte activamente en unos comicios y una muestra evidente de que como el sistema se amuralla de cara a la incursión de posibles verdaderas alternativas que puedan destruir sus intereses y monopolios y desarrollar un hipotético auténtico "poder popular" a la vez de que se elaboran buenas bases de información con todos aquellos posibles simpatizantes que han respaldado con sus firmas y datos personales a cada candidatura "rebelde" con lo que el "voto secreto"  queda difuminado en agua de borrajas al poder entender el sistema que esos "avalistas" son potenciales votantes además de simpatizantes.

También mostramos nuestro apoyo y transmitimos nuestro calor humano, a los bravos y contundentes luchadores de la minería, todos esos hombres y mujeres valientes que lo "único" que exigen es poder trabajar, que no se utilice carbón extranjero y que se mantengan los puestos de trabajo, el pan de miles de familias y la identidad de unas comarcas marcadas por la historia de este sector.

Ante el declarado terrorismo capitalista  que nos azota, nosotros apelamos al regreso a la tierra de todas esas gentes que en su día buscaron la "prosperidad" a la "gran ciudad" y ahora parece que "sobran" en la misma; todos esos castellanos, extremeños, andaluces, etc tienen más fácil que los demás el vivir en comunidad, la vuelta a la tierra, a sus pueblos y montañas, al cultivo y la cosecha,y sobre todo a reavivar las costumbres y tradiciones, los viejos valores, la mitología y los cuentos y leyendas que muchos años atrás quedaron diluidas en la globalizada ciudad, ahora en inminente riesgo de colapso.
Para los demás en general el Nacional Anarquismo propone una solución tan efectiva como sencilla, la creación de comunidades y áreas en las que residir con el núcleo de personas de más confianza o con quienes se compartan elementos comunes y para ello la libre asociación de vida en comunidad social de personas auto-suficientes que "obedezcan" a factores e intereses comunes como identidad, tradiciones, idioma, etnia, cultura, credo, etc hasta llegar a dar la espalda a este corrupto sistema y sus planes expansivos de nuevo orden mundial con su brazo capitalista como fiel escudero.

Así mismo  para alcanzar esa fase y ser coherentes con nuestro mensaje frente al estatismo y el establecimientos de comunidades humanas, pensamos que es fundamental el derecho de libertad de los pueblos milenarios que viven bajo la capa estatista impuesta, y a partir de ahí, a su vez, establecer la "autodeterminación" de cuantos grupos de personas auto-suficientes quieran ser que establezcan su vida libre en comunidad siguiendo únicamente sus propios intereses sociales,  colectivos y comunes.

Por último puntualizo que el nacional-anarquismo no tiene ningún tipo de relación con ideologías de extrema derecha o izquierda con lo cual no se encasilla en ninguna de estas trasnochadas y nostálgicas posiciones ni es un grupo callejero o algo que se le parece; es un movimiento que articula una respuesta a un sistema, que establece una propuesta de cambio respecto al mismo y que se sustenta en una filosofía y cosmovisión propia.. El nacional-anarquismo rompe los dogmas yendo más allá de una tercera posición sin tintes tópicos ya que no se busca monopolizar parlamentos o ayuntamientos, ni imponer nuestra visión a los demás sometiendo al pueblo a un líder totalitario, al contrario, y de un modo más sencillo, somos la única alternativa real que busca superar esta etapa emancipando a los individuos del estado (física y psicológicamente) y emancipando también de mismo estado a nuestros viejos valores, nuestras costumbres y tradiciones y es un movimiento para todos quienes compartan o acaten sus fundamentos sin ser patrimonio de ninguna raza ni de ninguna nacionalidad siendo para todos a su vez quienes respeten y compartan los fines, objetivos y la cosmovisión del movimiento, un "juntos pero no revueltos" en los que cada comunidad o grupo de hombres y mujeres tiene como misión aferrarse y preservar sus valores, pueblos, tradiciones, modo de vida y territorio.
De momento y hasta alcanzar esta fase, el objetivo de cada militante nacional-anarquista es la propagación del mensaje, el debate entre los activistas, la divulgación de nuestro movimiento, la lucha y reivindicación ecológica y animal y la denuncia constante de este sistema semi podrido, que se encuentra en fecha de caducidad, se tambalea y está a punto del derribo por parte de un poder popular y una presión revolucionaria que empujan para ello.

sábado, 25 de abril de 2015

En una tarde de Octubre...



El hombre es el sistema, y ésta es una de las profundas verdades humanas que ha vuelto a poner en valor el fascismo. Todo el siglo XIX se gastó en idear máquinas de buen gobierno. Tanto vale como proponerse dar con la máquina de pensar o de amar. Ninguna cosa auténtica, eterna y difícil, como es el gobernar, se ha podido hacer a máquina; siempre ha tenido que recurriese a última hora a aquello que, desde el origen del mundo, es el único aparato capaz de dirigir hombres: el hombre. Es decir, el jefe. El héroe.

Los enemigos del fascismo perciben esa verdad por el revés y hacen de ella argumento de ataque. "Sí –reconocen–; Italia ha ganado con el fascismo; pero, ¿y cuando muera Mussolini"? Creen dar con ello un golpe decisivo al sistema, como si hubiera sistema alguno que tuviese garantía para la eternidad. Y, sin embargo, es lo más probable que, cuando Mussolini muera, sobrevenga para Italia un momento de inquietud; pero un momento sólo; el sistema producirá –con alumbramiento más o menos laborioso– otro jefe. Y este jefe volverá a encarnar el sistema para muchos años. Mas él –Duce, conductor– seguirá la fe de su pueblo en comunicación de hombre a hombre, en esa forma de comunicación elemental, humana y eterna que ha dejado su rastro por todos los caminos de la Historia.

Yo he visto de cerca a Mussolini, una tarde de octubre de 1933, en el Palacio de Venecia, en Roma. Aquella entrevista me hizo entrever mejor el fascismo de Italia que la lectura de muchos libros.
Eran las seis y media de la tarde. No había en el Palacio de Venecia el menor asomo de ajetreo. A la puerta, dos milicianos y un portero pacífico. Se dijera que el penetrar en el Palacio donde trabaja Mussolini es más fácil que tener acceso a cualquier Gobierno Civil. Apenas enseñé al portero el oficio donde se me citaba, me hizo llegar –por anchas escaleras silenciosas– a la antesala de Mussolini. Tres o cuatro minutos después se abrió la puerta. Mussolini trabaja en un salón inmenso, de mármol, sin muebles apenas. Allá, en una esquina, al otro extremo de la puerta de entrada, estaba tras de su mesa de trabajo. Se le veía de lejos, solo en la inmensidad del salón. Con saludo romano y una sonrisa abierta me invitó a que me acercara. Avancé no sé cuánto rato. Y, sentados los dos, el Duce empezó su coloquio conmigo.

Yo le había visto en audiencia rituaria, años antes, cuando fui recibido con varios alumnos de la Universidad de Madrid. Aparte, como todos los habitantes del mundo, le conocía por los retratos: casi siempre en actitud militar, de saludo o de arenga. Pero el Duce del Palacio de Venecia era otro distinto: con plata en el pelo; con un aire sutil de cansancio; con cierto pulcro descuido en su ropa civil. No era el jefe de las arengas, sino el de la maravillosa serenidad. Hablaba lentamente, articulando todas las sílabas. Tuvo que dar una orden por teléfono, y la dio en el tono más tranquilo, sin poner en la voz el menor asomo autoritario. A veces, cuando alguna de mis palabras le sorprendía, echaba la cabeza atrás, abría los ojos desmesuradamente y, por un instante, mostraba, rodeadas de blanco, sus pupilas oscuras. Otras veces sonreía con calma. Era notable su actitud para escuchar.

Hablamos cosa de media hora. Luego me acompañó hasta la puerta a través del inmenso salón. No es de gran estatura; ya no tiene, si alguna vez la tuvo, la erguida apostura de un jefe de milicias; antes bien, su espalda empieza a encorvarse ligeramente. Al llegar los dos a la puerta, me dijo con una calma paternal, sin sombra de énfasis:

–Le deseo las mejores cosas, para usted y para España.
Luego se volvió hacia su mesa, despacio, a reanudar la tarea en silencio. Eran las siete de la tarde. Roma, acabadas las faenas del día, se derramaba por las calles bajo la tibia noche. El Coso era todo movimiento y charla, como la calle de Alcalá hacia esas horas. La gente entraba en los cafés y en los cinematógrafos. Se dijera que sólo el Duce permanecía, laborioso, junto a su lámpara, en el rincón de una inmensa sala vacía, velando por su pueblo, por Italia, a la que escuchaba palpitar desde allí como a una hija pequeña.

¿Qué aparato de gobernar, qué sistemas de pesos y balanzas, consejos y asambleas puede reemplazar a esa imagen del Héroe hecho Padre, que vigila junto a una lucecita perenne el afán y el descanso de su pueblo?

José Antonio Primo de Rivera

La Juventud es nuestra política





Somos la Generación Identitaria.

Somos la generación de los que mueren por una mala mirada, por negar un cigarrillo o tener un estilo que incomoda.

Somos la generación de la división étnica, la quiebra total de la convivencia, del mestizaje impuesto.

Somos la generación del doble castigo: condenados a rescatar a un sistema social muy generoso con los otros y que sigue cortandonos a nosotros.

Somos la generación víctima de aquel mayo del 68. De aquellos que quisieron librarnos del peso de la tradición, el conocimiento y la autoridad en la escuela, pero primero se olvidaron de sus propias responsabilidades.

Hemos cerrado vuestros libros de historia para encontrar nuestra memoria.

Hemos dejado de creer que Kader podría ser nuestro hermano, el planeta nuestra aldea y la humanidad nuestra familia. Descubrimos que teníamos raíces, antepasados, y por lo tanto futuro. Nuestro único legado es nuestra tierra, nuestra sangre, nuestra identidad. Somos los herederos de nuestro destino.

Hemos apagado el televisor para volver a bajar a la calle. Hemos pintado nuestras consignas en las paredes, cantado "La juventud al poder" con nuestros megáfonos, ondeado bien alto nuestras banderas.

El lambda que adornaba el escudo de los gloriosos espartanos es nuestro símbolo. ¿No entiendes lo que significa? Esto significa que no vamos a retroceder, no vamos a renunciar. Cansados de toda vuestra cobardía, no negaremos ninguna batalla, ningún desafío.

Vosotros sois los Treinta Gloriosos, las pensiones a dedo, SOS Racismo, "diversidad", la libertad sexual y bolsas de arroz Bernard Kouchner. Nosotros somos el 25% de desempleo, la deuda social, la explosión de la sociedad multicultural, el racismo anti-blanco, las familias rotas, y un joven soldado francés que murió en Afganistán.

No nos tendreis con una mirada condescendiente, con precario empleo juvenil y una palmadita en el hombro: para nosotros, la vida es un combate.

No necesitamos vuestra política de la juventud. La juventud es nuestra política. 


No nos malentiendan: este texto no es un manifiesto simple, es una declaración de guerra.

Nosotros somos el mañana, vosotros sois el ayer.

viernes, 24 de abril de 2015

Pelearon todos




"Pelearon todos, desde el duque de Alba, grande de España a Pizarro, guardador de puercos. Pelearon hidalgos y labriegos, pastores y burgueses, bachilleres y magnates, clérigos y pícaros, escribanos y caballeros. Pelearon los hijos de todas las regiones de España. Pelearon Garcilaso, Ercilla, Cetina, Alcázar, Cervantes, Lope de Vega, Calderón, peleo un pueblo entero sin distinción de clases, patrias, quehaceres, profesiones o riquezas. 

Pelearon sobre los Andes y al pie de los Alpes, en las llanuras del Po y en la altiplanicie mejicana, junto al Tíber, frente al Papa, y junto al Mapocho, frente a Arauco, a orillas del Río de la Plata y del Danubio, del Elba y del Tajo, del Orinoco y del Escalda, en Pavía y en Cuzco, en las Alpujarras y en las selvas amazónicas, en Túnez y Amberes, en el golfo de Lepanto y ante las costas de Inglaterra, en Navarino y en las Terceras, en la Goleta y en la Habana, en Argel y en Filipinas, en Lombardía, en Nápoles, en los cuatro puntos cardinales de Francia, y en los Países Bajos, en Portugal, en África, en Alemania y en Irlanda...Fueron decenios y decenios de duros y ásperos combates en los más variados y alejados teatros de batalla, contra los más diversos pueblos y en todos los climas, culturas y mares de la tierra."

Extraído de "España, un enigma histórico", de Claudio Sánchez Albornoz

Una Juventud Ideal


“Antes era mejor” ¿Cuántas veces habremos podido escuchar esta frase? En boca de nuestros abuelos sobrepasados por el consumismo de la juventud, o por los profesores asqueados por la violencia escolar, o por esos empleados, recientemente contratados, que ven perdidas las ventajas de sus antiguos puestos. Esta expresión es sintomática y representa un fracaso doble: fracaso con relación al pasado pero también fracaso con vistas a un futuro que, con toda evidencia, se presenta triste y sombrío.

Pero si lo pensamos con detenimiento, siempre, en todas las épocas, nuestros mayores han pensado también que tuvieron un tiempo mejor cuando fueron jóvenes, en el momento en que tenían todas las llaves en la mano para hacerse con el control de sus propias vidas. Donde todo estaba por ser creado. Pero hoy ¿cuántos jóvenes siguen pensando en estos mismos términos de “Antes era mejor”?

Esa es la gran novedad, la espantosa novedad: la juventud no tiene ningún ideal. Ella ya no cree en nada. No trata de ingeniar nada. El poder creativo de la juventud está en su nivel más bajo. El activismo de los jóvenes en asociaciones permanece en caída libre. El interés por el bien común se resume a una Copa del Mundo cada cuatro años.

Hubo tiempos en los que la juventud soñaba, soñaba con un mundo mejor. La juventud estaba esperanzada. Oh, es bien cierto que a menudo, llevada por su ingenuidad y su inocencia, la Juventud pudo llegar a equivocarse. Fue capaz de destruir, dividir, aniquilar, uniformarse, aterrorizar y matar. Pero guardaba esperanzas, se peleaba; vivía por aquello que llamamos ideal. Es sorprendente ver y comprobar la cantidad jóvenes en nuestros días que carecen de ideal. Seguramente que, un discurso anti-mundialista de sábado por la tarde, puedan llegar a entenderlo con cuatro vasos en la sangre. ¿Pero para qué les serviría si al día siguiente van a ir a ahogar su mediocridad en una cadena de comida rápida?

Una juventud que se droga, una juventud que no tiene grandes planes para esas tardes de los días de cobro, una juventud depresiva y suicida tiene de joven tan sólo su nombre. Su único ideal es el centro de su propio ombligo. Sin embargo, no todo está perdido. Sobre todo no hay caer en un cinismo negro, eso ya es dar prueba de un ideal. Existe todavía una juventud que se niega sólo a sobrevivir. Una juventud que quiere vivir. Los dos pies en la tierra y la cabeza en las nubes. Negaremos y continuaremos negando el abandono del ser espiritual que todos y todas somos. Nos negaremos a abandonar a esos pobres materialistas y depresivos, les demostraremos que este mundo también les pertenece.

Ellos tendrán el dinero, pero nosotros tenemos la amistad. Ellos tendrán sus mierdas psicotrópicas, pero nosotros tenemos el deporte y la cultura. Ellos tendrán la producción, pero nosotros tenemos el don de ser nosotros mismos. Ellos tan solo practican sexo, nosotros amamos. A nuestras mujeres, a nuestros allegados, a nuestra ciudad, a nuestra patria, a nosotros mismos.

Nuestro ideal es simple y no presume de nada. Elevación, generosidad, renuncia.

Elevación, porque no queremos ser esclavos de nadie. Ni de nuestros instintos, ni de los poderosos dictados de la época.

Generosidad, porque la fuerza del futuro se construye obsequiando en el presente.

Renuncia, porque es cuando no llevamos nada en los bolsillos cuando lo llevamos todo en el corazón.

Nuestro ideal para la Juventud es simple: Los jóvenes deben, desde ahora, decidir y dirigir la sociedad en la cual viven y vivirán mañana. No tenemos por qué pagar por las decisiones de nuestros dirigentes y de aquellos jóvenes que parecen "viejos gilipollas".

Nuestro ideal para la Juventud es simple: una juventud ideal.

Extraído de "Autre Jeunesse"

jueves, 23 de abril de 2015

Fuerzas de ¿Seguridad?


La sociedad es un reflejo de la clase social dominante. Nuestra sociedad es el reflejo de la burguesía capitalista triunfante tras sus victorias nacional tras la guerra civil y la mundial en 1989 en su guerra contra el socialismo de cualquier índole.

La doctrina capitalista mantiene uno de sus pilares fundamentales en la defensa de la propiedad privada y nos muestra con su cara amable lo bueno que es tener posesiones, con su otra cara mantiene férreamente acaparadas las posesiones más valiosas, las posesiones productivas, defendidas por un sector específico del estado; las fuerzas represivas.


Las fuerzas de represión burguesa son el brazo armado de esta clase social, su primera línea de control y represión de las clases sociales inferiores a ellas para mantener su nivel privilegiado.


Pese a que se nos quiera mostrar a los cuerpos policiales de hoy día como defensores del pueblo, no hace falta más que un ligero aumento de la tensión social para que muestren su verdadera cara. En el momento en que los ciudadanos amenazan la propiedad privada burguesa (Bancos, empresas, campos de cultivo sin uso, centros educativos privados, fabricas...) las fuerzas represivas acuden en ayuda de sus amos y dan la espalda a sus padres, hermanos, hijos o amigos; trabajadores todos ellos, con la diferencia de que no han vendido su moral al mejor postor.


Las fuerzas de represión burguesa han aumentado su poder y autoridad en el sistema (Ley Mordaza) autodenominado democrático que conocemos hasta alcanzar un grado de peligrosidad social incontrolada nunca antes vista en semejante sistema.


Su organización armada cuenta con grupos especializados en la investigación de posibles víctimas, cuerpos de enfrentamiento directo, e instalaciones represivas destinadas a aislar a sus presos y estar moviéndolos de centro en centro para que los mismos no se aclimaten al lugar.


Actualmente, su capacidad de actuación es prácticamente ilimitada, mientras que la responsabilidad de sus actos es prácticamente nula.


Mientras los peones de la clase obrera y combativa luchan contra los peones de la burguesía sus dirigentes se mantienen apoltronados seguros en sus humildes mansiones. 
¡El objetivo ha de ser el corazón de la hidra, no sus múltiples cabezas!

Los novios de la muerte


¡Caballeros legionarios! Sí. ¡Caballeros del Tercio de España, sucesor de aquellos viejos Tercios de Flandes. ¡Caballeros!... Hay gente que dicen que antes que vinierais erais..., yo no sé qué, pero cualquier cosa menos caballeros; unos erais asesinos y otros ladrones, y todos con vuestras vidas rotas, ¡muertos! Es verdad lo que dicen. Pero aquí, desde que estáis aquí, sois Caballeros. Os habéis levantado, de entre los muertos, porque no olvidéis que vosotros ya estabais muertos, que vuestras vidas estaban terminadas. Habéis venido aquí a vivir una nueva vida por la cual tenéis que pagar con la muerte. Habéis venido aquí a morir. Es a morir a lo que se viene a La Legión. ¿Quiénes sois vosotros? Los novios de la muerte. Los Caballeros de La Legión. Os habéis lavado de todas vuestras faltas, porque habéis venido aquí a morir y ya no hay más vida para vosotros que esta Legión. Pero debéis entender que sois caballeros españoles, todos. 
Como Caballeros eran aquellos otros legionarios que, conquistando América, os engendraron a vosotros. En vuestras venas hay gotas de la sangre de aquellos aventureros que conquistaron un mundo y que, como vosotros, fueron caballeros, fueron novios de la muerte. ¡Viva la muerte! 

José Millán-Astray